Río Grande: El caso de Irene Balti llegó a juicio oral

Una vida atravesada por la violencia, tras varios episodios en los que casi pierde la vida. La mujer declaró en el inicio del juicio oral contra Héctor Fernando Quipildor por el brutal ataque a su pareja en la Navidad pasada, en la que la atacó a martillazos en la cabeza y con una piedra en el rostro, lo que le hizo perder varios dientes. “Sentí que pasó a depender de él si seguía viva”, relató la angustiada víctima.

Al inicio de este juicio Quipildor se negó a declarar por recomendación de la defensoría oficial que lo asistió a través del Dr. Mariano Sardi, ante la acusación de la fiscalía ejercida por el Dr. Pablo Candela, quien acusió por lesiones y amenazas calificadas.

Asimismo por primera vez intervino en un juicio penal como querellante, en representación de la víctima, la Defensoría Municipal, representada por las Dras. María Isabel Villarroel y Daiana Ortíz; quienes acusan por el delito de “homicidio en grado de tentativa”.

El juicio insumió gran parte de la mañana en lo que fue la extensa y dura declaración de la víctima, quien dio cuenta como llegó a la provincia desde Salta en 2012, y a partir del 2013 comenzó a sufrir incesantes abusos físicos y económicos de parte de su pareja, y también hacia sus hijos, 3 de los cuales son hijos del imputado Quipildor.

La mujer revivió las últimas dos agresiones, en julio del año pasado y el de la Navidad pasada, algo similares entre sí, ya que en ambos Quipildor la atacó a martillazos.

En referencia al hecho investigado aseguró que acudió a este sujeto a fin de tener relaciones con este dado que la extorsionaba con publicar videos íntimos, situación que ya había padecido con fotos anteriormente.

Allí aseguró que golpeada a martillazos en la cabeza, y que el agresor incluso la atacó con una piedra en el rostro, con la que le bajó varios dientes, debiendo suplicar por auxilio médico y por que no la matara.

Aseguró que recién una vez que el imputado la obligó a ello, recién llamó a la asistencia médica que la encontró en muy mal estado, aseverando incluso temer por su vida dado que Quipildor antes de ser detenido le señaló que si no cumplía su palabra la perseguiría al salir de prisión.

Incluso la mujer señaló que la semana pasada fue visitada por un pastor “Lucas” quien le quiso hablar sobre ceder un poder respecto de la chacra en la margen sur para ser vendida, a nombre del detenido Quipildor.

Esto fue tomado como un indicio intimidatorio para la mujer, que fue recluida en una casa de seguridad para este juicio, mientras las representantes legales del municipio aguardan efectuar la denuncia judicial contra este hombre una vez concluido el juicio.

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